¡Al fin! Ya arrancamos, ¡y marcha atrás! Cada vez más y más rápido. Me flipa esto de ir hacia atrás. El hombre este nos ha dicho que en compensación del incidente de la máquina posiblemente nos den una botella de agua gratis. Toma ya. Lo que hay que escuchar... Por cierto, ¿vamos a retroceder mucho más? Conectaré los cascos, a ver si hay algo que escuchar medianamente interesante.
La verdad es que hace un día bonito, perfecto para todo; incluso para un viaje. Lo cierto es que me emocionaría más una tormenta. Me imagino la lluvia golpeando los ventanales y los rayos deslumbrando a los pasajeros. En fin. Seguimos hacia atrás. Por ahora nos han puesto un documental marino, una película y ahora otra más. Sé que soy muy pesada, pero seguimos hacia atrás. Me parece curioso detallarlo por tercera vez.
Me acuerdo de muchas personas. Sólo un día y ya las echo de menos. Menudo coraje. Necesito verlas. Que alguien me saque de aquí. Ir hacia atrás ya me marea. Tengo el cuello en tensión todo el rato, lo apoye o no. Lo máximo que puedo hacer es ponerme la chaqueta para que abulte como un cojín.
Roscos. En la mochila hay roscos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario