sábado, 31 de mayo de 2014

Cegados.

   Puedo quedarme sentada. Puedo callarme la boca. Puedo no escribir esto. Puedo aparentar felicidad y satisfacción. Puedo girar la mirada. Puedo someterme y bajar la cabeza. Puedo congelar mi corazón. Pero sé que tarde o temprano reventaré. Sé que me veré obligada a levantarme, a gritar, a manifestarme, a soltar toda la rabia que tengo dentro.

   Es que es simplemente increíble lo gilipollas que es el ser humano, y obviamente me incluyo. Podemos ir por la calle, con dos de los verdes en el bolsillo, pero si pasamos cerca de alguien que está suplicando ayuda, seguimos como si nada. ¿Y qué si fueses tú el que está ahí siendo inocente? Sin techo, con apenas comida y agua. Con ropa sacada de la basura. Viviendo como una puta rata. Lo más gracioso es que mientras estas personas están sufriendo, (y no sólo en España, sino alrededor de todo el mundo) otros se preocupan por llenar sus cuentas con millones y millones, que, ¿para qué los necesitan? 


   ¡Mirad nuestra historia! ¿Cuántas guerras se han desatado por dinero o por diferencias ideológicas? ¿Cuántas muertes se han provocado por eso? ¿Cuántas veces se ha puesto el dinero en primer lugar antes que las personas?

   Es que me jode. Me jode que en las escuelas se diga tan poco sobre esto. Me jode que nos quieran hacer callar y que piensen que de verdad vamos a estar así toda nuestra vida.

   Me jode que crean que estamos cegados. Porque afortunadamente, no todos lo estamos. ¿O sí?

lunes, 19 de mayo de 2014

On my own.

   Pienso que te has ido. Creo que al fin has desaparecido de mi vida. Supongo que ya he conseguido olvidarte. Puede que ya no esté atada a nadie, pero, si ya no eres nada en mi vida, ¿por qué cada vez que escucho tu nombre mi corazón se acelera? ¿Por qué si me hablas me tiemblan las manos? ¿Por qué cada vez que oigo hablar sobre ti siento un cosquilleo por todo mi cuerpo?

   Te lo suplico, déjame en paz. Quiero que te vayas de mi mente. Quiero que salgas de mis recuerdos. No quiero que me hables, ni siquiera verte por la calle; pero aún así lo necesito. Necesito tenerte a mi lado. Mis deseos luchan contra mi voluntad. No lo soporto. Destrózame y vete para siempre, o hazme la más feliz del mundo estando a mi lado, pero no me dejes así. Porque siento que vienes, te vas, vienes y te vas; pero siempre te quedas.

   Sé que si estuvieras frente a mí, me derretiría viendo cómo me reflejo en tus preciosos ojos. No sería capaz de mantenerme en pie sin suplicar me sostuvieras en tus brazos. Lo siento, pero es que te quiero. Si de verdad existe ese niño que mientras revolotea lanza flechas, al azar, o planeando lo que hace, estoy segura de que me ha dado. Es curioso cómo una persona puede cambiar completamente tu vida.

   Soy la reina del patetismo, pero me da igual. El amor en sí es patético. Patéticamente loco.

domingo, 4 de mayo de 2014

A quien le interese :)

  Por si tenéis curiosidad, todo esto forma parte de mí :

  13 de octubre del 2000. Málaga. Preescolar en Los Boliches. Mi trona. El carrusel de dos pisos. Las colchonetas con cuerdas elásticas. La costa. El olor a mar y a pescado frito. Recuerdos perdidos.
  Huelva. Mi mejor amiga de la infancia y todos aquellos momentos. El Dinoland y sus accidentes. Mi primer examen con mi primer suspenso. Dos premios. Un payaso.
   Mi padre y Cataluña. Mi madre y Alemania. Mi hermana y sus locuras. Mi hermano y sus tatuajes. Mis creencias. Mis secretos y mentiras. Mis sueños. Mis pesadillas. Mis intentos. Mis logros. Mis defectos. Mis dibujos. Los 12 lápices. Mi teclado. Mi gusto musical.
    El Alto Conquero. Ellas, siempre ellas. Ese chaval y su 7 de junio. Casualidades. Cartas. Lágrimas. ¿Viajes astrales? Mariposas en las muñecas. Mi rodilla derecha y su mes perdido. Malviviendo. Francia, mi ladrona. Algo más que se me olvida ... Ah, "Por escrito".

2007