Esta entrada se la dedico a las personas que se sienten, o que alguna vez se han sentido, como la más mísera mierda de este mundo. Y lo digo claramente. A esas personas que creen que son lo peor. Que siempre estarán por debajo de los demás. Y que por la razón que sea, desean desaparecer.
Tal vez haya cosas que no se te den muy bien, como alguna asignatura o hobbie. O te gustaría dedicarte a algo, pero los demás te dicen que no es lo tuyo, que no eres capaz, que no lo lograrás; o simplemente que no tiene salida.
Puede que no te guste tu físico, que quieras ser más alto/a o más bajo/a; tener otro cuerpo, como esos que vemos día a día en los modelos por cualquier medio (hasta sin querer, ya que la calle está llena de carteles donde sólo venden la imagen). Puede que no te guste tu sonrisa, tus labios, tu nariz, tus ojos o tus orejas. Incluso tus manos. Suena patético cuando lo nombras todo, ¿verdad?
Quizás te discriminen por hacer algo que te gusta y que sabes que realmente se te da bien, pero no está bien visto o no es lo suficientemente bueno para los demás. Por escuchar algún tipo de música. Por tener otras ideas o pensar otras cosas. Por atreverte a ser diferente.
Además, ¿quién dice lo que es feo y lo que es bonito? ¿Quién dice que tienes que medir esto o lo otro? ¿Quién dice cómo deben ser tus ojos, tus dientes, tu nariz, tus orejas o tus labios? ¿Quién dice cómo debes vestir? ¿Quién dice cómo debes andar o hablar? ¿Quién dice cuánto debes pesar, o qué talla de pantalón o de sujetador debes tener? ¿Quiénes son ellos para decirlo? Y es más, ¿quiénes son ellos para discriminar al que no siga esa patética regla?
¿Quién dice lo que debes estudiar o a qué te debes dedicar? ¿Quién dice lo que debes y no debes saber? ¿Quién dice lo que debes pensar o creer? ¿Quién dice lo que te debe gustar y lo que no, qué música escuchar? ¿Quién dice cuándo debes hablar, levantarte, sentarte, comer o salir a la calle? ¿Quién dice cuándo debes llorar o reír? ¿Quién dice cómo debes ser?
Ellos no tienen derecho a decidirlo.
Tú sí.
Ey, si eres una de esas personas que creen que todo el mundo está en tu contra, o sólo estás pasando una mala racha en la que todo te revienta en la cara, escúchame : Yo estoy contigo. Y los demás que se sienten como tú, también. No eres el/la único/a. Si nos coordinamos bien podemos juntarnos todos y crear una buena panda de pringados. Pero pringados inteligentes, con calidad humana, con un corazón, que se atreven a ser diferentes, originales, especiales, valientes, fuertes, que sienten, que aman, que viven, que sueñan. Que pueden.
Deja de mirar al suelo y levanta esos ojos preciosos. Disfruta de la vida porque, oye, merece la pena. Sonríe. Sí, por mucha mierda que tengas encima. Sonríe.